El CEO de Anthropic, Dario Amodei, se reunirá este viernes con la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, en un encuentro crucial para resolver el conflicto entre la compañía y el Pentágono. La disputa gira en torno a Mythos, un modelo de inteligencia artificial de vanguardia con capacidades sin precedentes para identificar y explotar vulnerabilidades de seguridad cibernética. Esta reunión marca un punto de inflexión en una controversia que ha escalado durante meses y que involucra a múltiples agencias gubernamentales estadounidenses y organismos internacionales.

Mythos no es un producto de ciberseguridad convencional, sino un modelo de IA de propósito general que durante sus pruebas demostró capacidades extraordinarias: puede identificar y explotar miles de vulnerabilidades de día cero previamente desconocidas en todos los principales sistemas operativos y navegadores web. El modelo logró desarrollar exploits funcionales en más del 83% de los casos al primer intento y completó una simulación completa de ataque a redes corporativas de 32 pasos de principio a fin. Estas capacidades han generado alertas de emergencia en Washington, Londres y Ottawa.
Ante el potencial peligro de una liberación pública, Anthropic optó por crear el Proyecto Glasswing, un programa de acceso controlado que proporciona el modelo a aproximadamente 40 organizaciones evaluadas, incluyendo gigantes tecnológicos como Amazon, Apple, Google, Microsoft y Nvidia, así como instituciones financieras como JPMorgan Chase. La compañía ha comprometido hasta 100 millones de dólares en créditos de uso de Mythos y 4 millones en donaciones a organizaciones de seguridad de código abierto.
El conflicto con el Pentágono se intensificó en febrero cuando el Secretario de Defensa Pete Hegseth exigió acceso sin restricciones a los modelos de Anthropic para todos los propósitos legales, incluido su uso potencial en sistemas de armas autónomas y vigilancia doméstica. Amodei rechazó la demanda, lo que llevó a Hegseth a designar a Anthropic como un riesgo para la cadena de suministro de seguridad nacional, efectivamente excluyéndola de contratos gubernamentales. Anthropic demandó a la administración Trump en marzo, y aunque un juez federal bloqueó inicialmente la exclusión, un tribunal de apelaciones revirtió esa decisión en abril.
La paradoja es notable: el mismo gobierno que excluyó a Anthropic ahora busca desesperadamente acceso a su modelo más poderoso. El Departamento del Tesoro, partes de la comunidad de inteligencia y CISA están solicitando Mythos para proteger sus propios sistemas. El CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, declaró públicamente que Mythos revela muchas más vulnerabilidades para ciberataques. El Instituto de Seguridad de IA del Reino Unido lo evaluó como sustancialmente más capaz en ciberofensiva que cualquier modelo previamente evaluado, y el Consejo de Relaciones Exteriores lo llamó un punto de inflexión para la IA y la seguridad global.
La respuesta internacional ha sido significativa. El gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, mencionó específicamente a Mythos como un riesgo de ciberseguridad en un discurso en la Universidad de Columbia. El banco está convocando una reunión de emergencia con los CEOs de los ocho bancos más grandes del Reino Unido y representantes de organismos reguladores. Anthropic planea proporcionar acceso a Mythos a bancos británicos selectos en los próximos días y está cuadruplicando su oficina de Londres a 800 empleados. Esta situación crea una dinámica geopolítica incómoda donde el aliado más cercano de Estados Unidos podría tener acceso a una herramienta crítica de seguridad nacional antes que el propio gobierno estadounidense.
La trayectoria comercial de Anthropic le da poder de negociación: sus ingresos anualizados han alcanzado los 30 mil millones de dólares, ha atraído ofertas de inversores con una valoración de 800 mil millones de dólares y está explorando una oferta pública inicial. No necesita contratos del Pentágono para sobrevivir, pero sí necesita una resolución que preserve sus compromisos de seguridad mientras restaura su capacidad de trabajar con el gobierno estadounidense. Este dilema captura algo esencial sobre el estado de la gobernanza de IA en 2026: la tecnología avanza más rápido de lo que las instituciones pueden adaptarse, y las empresas que toman la seguridad en serio son simultáneamente recompensadas por el mercado y penalizadas por el Estado.
Fuente Original: https://thenextweb.com/news/anthropic-amodei-wiles-mythos-white-house-pentagon-cybersecurity
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